27.11.03

Injusticia social

Los analistas políticos internacionales siempre han alabado la tranquila transición democrática española. Hoy podemos comprobar que la tranquilidad de aquellos años de transición se debió a que España cambió poco. Aznar no ha hecho más que reafirmar los valores conservadores y patrióticos que la inmensa mayoría de españoles nunca perdió: España sigue siendo la Patria que Franco liberó de la República y de las profundas reformas democráticas que el sistema republicano pretendió implantar. España está, como casi toda su Historia, en manos de una derecha que defiende la INJUSTICIA SOCIAL, aunque en la actualidad sus políticos hayan adquirido una imagen de progres de derecha travestidos de centristas (mucha imagen de centrismo y se niegan a rendir homenaje a las victimas del franquismo).

El socialismo está callado porque sabe que los deseos y objetivos vitales de los españoles se están configurando desde instancias económico-culturales que son ajenas y antagónicas a un proyecto político de democracia radical y ciudadanía solidaria. Este “individualismo posesivo” es contrario a un verdadero socialismo. El ciudadano capado en muchos de sus derechos se conforma con llegar a fin de mes pudiendo pagar el coche y la hipoteca.


En Carmona, el Ayuntamiento comunista practica la injusticia social: parece no apreciar de igual manera las vidas de todos los transeúntes carmonenses. Me refiero a la incuestionable arbitrariedad consistorial consumada en la colocación de resaltes (partes que sobresalen en el firme de las calles para provocar la reducción de velocidad de los vehículos). Fue hiriente observar como durante meses solo estuvieran instalados en las inmediaciones del club de tenis situado en el Polígono “El Pilero” (también defiendo la defensa de la integridad física de los tenistas) Y es doloroso comprobar que, ahora, cuando se han instalando los resaltes en otras zonas de la ciudad se hayan dotado a las zonas “céntricas” desatendiendo por completo la urgente necesidad de regular la velocidad de los vehículos en determinadas zonas periféricas en las que puede haber menor número de transeúntes pero, sin duda, mayor probabilidad de ser atropellado. Alcalde, ¿por qué siguen sin colocarse resaltes en avenidas del extrarradio que vienen siendo escenarios de frecuentes accidentes de tráfico?

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